¿Y si una prenda pudiera llevar consigo su propia historia? El Pasaporte Digital de Producto

Qué materiales contiene, de dónde proceden, cómo puede repararse o qué posibilidades existen cuando deja de utilizarse. Esta es, de forma sencilla, una de las ideas detrás del Pasaporte Digital de Producto (DPP).
Vinculado al Reglamento ESPR, el Pasaporte Digital de Producto busca reunir información relacionada con un producto, sus materiales y otras características de su recorrido.

Una identidad digital para cada producto

Otra de las herramientas vinculadas al Reglamento ESPR es el Pasaporte Digital de Producto (DPP). Su función es reunir información relacionada con el producto, sus materiales y otras características de su recorrido.

Una forma sencilla de entenderlo es imaginarlo como una especie de identidad digital de la prenda. La información puede facilitar la trazabilidad del producto y permitir que distintos agentes accedan a los datos que necesitan durante su ciclo de vida.

En moda, esto puede ser muy útil, ya que consumidores, reparadores, empresas de reutilización o reciclaje podrán disponer de más información a la hora de decidir cómo utilizar, reparar, reutilizar o reciclar una prenda.

Los requisitos específicos para el sector textil todavía se están desarrollando, por lo que algunos aspectos, como los datos concretos que deberá incluir el pasaporte o la forma exacta en la que podrá consultarse, aún deben definirse.

En cualquier caso, la idea es simple, consistiendo en que la información acompañe a cada prenda durante todo su ciclo de vida, desde saber de dónde viene y qué materiales contiene, hasta conocer qué posibilidades existen cuando deja de utilizarse.

¿Por qué es importante para la moda?

La trazabilidad puede cambiar la forma en la que entendemos una prenda.

Hasta ahora, una vez que compramos una pieza, gran parte de la información relacionada con su fabricación y sus materiales quedaba atrás. Con el Pasaporte Digital de Producto, la intención es que determinados datos puedan seguir vinculados al producto durante su recorrido.

Esto puede facilitar que una prenda se repare en lugar de sustituirse, que pueda reutilizarse de una forma más adecuada o que sus materiales puedan identificarse cuando llegue al final de su vida útil.

Y también puede ayudar a que diferentes agentes tengan acceso a la información que necesitan para mantener ese producto y sus materiales en circulación durante más tiempo.

Una pieza más dentro de la nueva legislación

El DPP no funciona de manera aislada. Forma parte de una transformación más amplia impulsada por la normativa europea: diseñar pensando en la durabilidad, reducir los residuos, gestionar los productos no vendidos, facilitar la reparación y mejorar la trazabilidad.

La lógica empieza a ser circular. Lo que ocurre con una prenda al final de su vida útil está relacionado con las decisiones que se tomaron cuando fue diseñada y fabricada.

Por eso, conocer los materiales de una prenda o saber cómo repararla no es simplemente una cuestión de información. También puede ser una herramienta para evitar que termine antes de tiempo como residuo.

La moda también empieza a dejar rastro

El Pasaporte Digital de Producto introduce así una nueva dimensión en la relación entre moda y tecnología: una prenda puede tener una historia física y, al mismo tiempo, una identidad digital que ayude a seguir su recorrido.

Pero toda esta información tiene sentido si se utiliza para algo más: mantener las prendas y los materiales en circulación durante el mayor tiempo posible.

Y precisamente ahí es donde la nueva legislación conecta directamente con un concepto que ya lleva tiempo transformando la forma de pensar la moda: Zero Waste Fashion.

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